Un descubrimiento muy explosivo, la dinamita

El principal componente activo de la dinamita, la nitroglicerina, descubierta en 1846 por el químico italiano Ascanio Sobrero, tenía peligrosos efectos explosivos.

Atraído por sus peculiaridades, el químico sueco Alfred Nobel tampoco escapó de sus mortales consecuencias, pues mientras trabajaba con el compuesto químico, una explosión en una fábrica cobró la vida de su hermano y varias personas más.

Tras este trágico accidente, Nobel se comprometió a reducir su peligrosidad, la estabilizó con una tierra absorbente conocida como diatomita, que también mejoró su almacenamiento, transportación y seguridad. Nobel había inventado la dinamita.

La nitroglicerina ya era considerada un fármaco eficaz para problemas cardiacos, irónicamente le fue prescrita a Nobel para su angina de pecho, pero no siguió las indicaciones médicas. En 1896 falleció por complicaciones de su enfermedad.