La discapacidad no es un problema para mí: Israel Pérez Rivero

“Después del temblor de 1985, mi madre nos trajo de Tonalá, Jalisco, a vivir a la Ciudad de México. Aquí, nos inscribió a dos de mis hermanos y a mí en la Telesecundaria del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), por lo que conozco muy bien esta institución. Yo era muy rebelde, así que lamentablemente sólo concluí el primer año, comenta Israel Pérez Rivero, quien forma parte de las y los compañeros de la empresa Jardinería 2000, que todos los días cuida y mantiene en buen estado las áreas verdes del IMP.

A sus 36 años de edad, Israel Pérez es un joven digno de admiración, pues pese a su discapacidad física realiza con gran entusiasmo su trabajo, el cual dice gozar pues le permite aprender más sobre las plantas y los árboles. “Uno cree que tener bien las plantas es cuestión de echarles agua y ya, lo cual no es así, pues tiene su chiste mantenerlas en buen estado; hay que saber qué cantidad de agua requieren, si son de luz o de sombra, si está bien o mal que estén dentro de una oficina y si tienen plaga y cómo quitársela”, entre muchos otros temas de jardinería.

Cargar una cubeta, podar un seto, mover una maceta, regar plantas y árboles, entre otras actividades no es problema para Israel, quien 16 años atrás, mientras un familiar y él realizaban un trabajo de plomería, de manera accidental hizo contacto con unos cables de alta tensión, lo que provocó que perdiera su brazo derecho y se afectara el izquierdo. “Al principio esta situación fue muy fuerte para mí, pero tuve que aceptarlo y adaptarme a mi nueva forma de vida. Ahora me doy cuenta que una persona con discapacidad no es ni más ni menos que otra que goza de sus capacidades físicas o mentales. Además —admite— esta situación me enfrenta a retos constantes que trato de superar día a día”.

Israel sabe que por su discapacidad llama la atención de trabajadores y visitantes del IMP, por lo que regularmente es observado; pero también, dice, “me doy cuenta cómo se sorprenden al verme trabajar”. “He recibido felicitaciones de algunos trabajadores —agrega—, quienes me han dicho que soy un ejemplo y que le siga echando ganas. Aunque sé que la gente me observa, no lo tomo a mal, es parte de mi adaptación y me ha servido para valorarme. Las cosas buenas y malas de la vida son bienvenidas, porque a final de cuentas me ayudan a seguir adelante”.

Hoy, sus deseos de superación continúan. Israel está por terminar sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos. También realiza diferentes actividades deportivas, como futbol, natación y atletismo; incluso ha ganado algunas competencias y medallas en eventos deportivos organizados por el Instituto Politécnico Nacional. Si las cosas se dan como espero, dice con ánimo, me gustaría más adelante continuar mis estudios de preparatoria.

“Desde que llegué al IMP —cuyos jardines, por cierto, deben estar bien cuidados ya que son una parte importante de su imagen y para que sus trabajadores se sientan a gusto en su centro de trabajo— me di cuenta de que es una gran institución, que no sólo ayuda al desarrollo de la industria del petróleo, sino también a la economía del país. Aunque sólo conozco sus oficinas y la Torre Ejecutiva, me gustaría un día conocer alguno de sus laboratorios”, refiere Israel Pérez Rivero, para luego comentar: “No pertenezco al IMP como empleado, pero para mí es un orgullo estar aquí”.

 

 

4 Comments on "La discapacidad no es un problema para mí: Israel Pérez Rivero"

  1. Luis Gabriel González Cotero | 15 julio, 2016 at 8:45 am |

    Es mucho más que admirarse, además de la calidez humana de Israel y su total dedicación a las plantas y a su trabajo. Felicidades Israel por tu valentía y sigue sonriendo a la vida.
    Espero que con este ejemplo logremos darnos cuenta todos en esta noble institución que somos afortunados en trabajar con él por un mismo objetivo, fortalecer este IMP.

  2. Rafa Rueda R. | 13 julio, 2016 at 1:57 pm |

    Ver personas como Israel trabajar es digno de admiración y respeto. La discapacidad es más mental que física y prueba de ello es este admirable joven, a quien tuve la oportunidad de entrevistar para la realización de eta nota, quien por cierto siempre fue abierto y sincero, además de valiente cuando me contó su accidente que lo dejó marcado. Asimilar y superar su discapacidad física habla de una persona fuerte que sabe el valor de la vida, la cual hay que enfrentar sus retos y alegrías que nos ofrece. Gracias por tu tiempo y atención estimado Israel.

  3. Miguel Plascencia | 13 julio, 2016 at 9:38 am |

    Gracias por transmitirnos ese entusiasmo de vivir dignamente y aprender a no quejarnos por frivolidades.

  4. María del Carnen Guadarrama Sánchez | 13 julio, 2016 at 9:21 am |

    Estimado Isra, es un gran gusto conocerte y mil gracias por tus atenciones y los momentos agradables que nos haces pasar cuando realizas tu trabajo.

Comments are closed.