“Es un honor pertenecer al Instituto”: Yoana Ruiz Guzmán

“¿Cómo llegué o me enteré del Instituto Mexicano del Petróleo? Esta es una pregunta que me trae recuerdos muy agradables y un agradecimiento a la persona que creyó en mí y me dio la oportunidad de conocer esta hermosa institución, fue a través del doctor Gustavo Murillo, quien en aquel tiempo ya colaboraba en el IMP, y además era mi profesor en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), él fue quien me invitó a participar en el programa PROFE (Programa de Entrenamiento de Formación de Especialistas), y a partir de ese momento muchos de los logros obtenidos en mi carrera profesional han sido gracias a sus enseñanzas”, recordó la geóloga Yoana Ruiz Guzmán, especialista del Área de Caracterización de Yacimientos de la Dirección Regional Marina, cuya actividad principal es el estudio de fracturas en láminas delgadas orientadas, así como estudios en petrografía y diagénesis de rocas carbonatadas.

“Ingresé al IMP en noviembre de 2001 como becaria gracias al programa PROFE, el cual tuvo una duración de 18 meses; posteriormente, fui contratada por honorarios de 2001 a 2005 en la Ciudad de México; en 2005, me trasladé a la Región Marina en Ciudad del Carmen, Campeche, y en 2006 logré la base como trabajadora”.

“Recuerdo que como becaria inicié mi desarrollo profesional dentro del IMP en el Área de Exploración y Producción, allí tuve la oportunidad de conocer y aprender diferentes disciplinas, como Geología Estructural, Petrografía y Diagénesis, Bioestratigrafía y Yacimientos”.

“En mi opinión, el IMP es el sustento de muchas de las tecnologías que actualmente se aplican en la industria petrolera nacional y continúa contribuyendo con nuevos estudios, tecnologías y capacitación para el desarrollo y mantenimiento de campos de Petróleos Mexicanos (Pemex). El IMP tiene todas las herramientas para ser competitivo ante cualquier compañía extranjera, y es una de las principales instituciones dentro del medio energético y petrolero del país”.

La entrevistada comentó que a pesar de los momentos difíciles que vive el IMP, deben continuar las ganas de hacer bien las cosas y de colaborar con entusiasmo en proyectos, ya que a medida que el Instituto se fortalezca, podrá crecer para enfrentar los retos que se presentarán en un futuro inmediato. “Tengo la mentalidad de que debemos prepararnos, actualizar nuestros conocimientos y capacidades. Por mi parte esto lo lograré manteniendo mi capacitación autodidacta en temas relevantes para la industria petrolera y mejorando las metodologías de trabajo establecidas actualmente; además, recibir mi pago en las catorcenas significa un aliciente para seguir siendo productiva y apoyar a la institución”.

Narró que su primera impresión al llegar al IMP fue de respeto y admiración, no sólo por sus edificios y laboratorios, sino también por la capacidad de sus especialistas “Para mí es un honor pertenecer al Instituto, yo espero del IMP que me siga brindando lo que hasta hoy ha hecho, que es proveerme de las herramientas de trabajo para poder dar óptimos resultados en mis actividades y responsabilidades, y de mí el IMP puede esperar mi lealtad, entrega profesional y buenos resultados”.

La especialista en Petrografía y Diagénesis, aseguró que haber estudiado la carrera de Ingeniería en Geología en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) del IPN, ha sido una de las mejores decisiones que ha tomado en su vida, ya que la geología le apasiona por ser un área que día a día le permite aprender, descubrir nuevos eventos y aumentar sus conocimientos que aplica en los proyectos de investigación del IMP. “Continué mi preparación académica en la ESIA en la Maestría en Ciencias Geología del Petróleo, donde cuento con el 99 por ciento de los créditos aprobados”, refirió.

En octubre de 2016, recibió su reconocimiento y fistol por 10 años de servicio en el IMP como trabajadora de base en Región Marina. Yoana recuerda con agrado que al llegar a Ciudad del Carmen, Campeche, en 2005, una de las primeras personas que conoció fue a quien hoy es su esposo y asegura: “disfruto mucho de mi familia, estoy felizmente casada, tengo dos hermosos hijos, el mayor se llama Emiliano y tiene nueve años, mientras que el pequeño se llama Arturo y tiene  seis años; mi marido también labora en el IMP, es ingeniero químico.

Por último, la especialista en Petrografía y Diagénesis resume: “Como trabajadora de base tengo ya 11 años, aunque he trabajado en el Instituto desde hace 16 años, pareciera poco tiempo, pero ha sido un camino con logros, aprendizaje y también con algunos tropiezos; sin embargo, creo que lo importante de estos obstáculos es superarlos, esto me ha hecho crecer más en todos los sentidos. Estoy muy agradecida con el IMP por todo lo que me ha dado”.