“El IMP es original por ser un centro público de investigación y por la conexión que tiene con la industria petrolera”: José Manuel Domínguez  

El doctor José Manuel Domínguez Esquivel es un destacado investigador del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) que ha dirigido proyectos de investigación. Actualmente es líder del proyecto Recuperación de aceite matricial y mejoramiento de las propiedades de crudos pesados mediante hidroprocesamiento in situ, auspiciado por el Fondo Conacyt-Sener-Hidrocarburos, en el que participan nueve instituciones, entre ellas el IMP como líder, dos empresas y aproximadamente 40 investigadores.

La trayectoria científica del doctor Domínguez Esquivel comenzó cuando estudió la carrera de Física en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue becario del IMP para realizar su tesis y en esa época “tuve la oportunidad de colaborar con un profesor francés que realizaba una estancia en el Instituto, quien posteriormente apoyó mi propuesta de continuar mis estudios de posgrado en la Universidad Claude Bernard (Lyon I) en Francia. El primer año realicé una maestría en el área de cinética química y catálisis, posteriormente obtuve el doctorado de Estado en Ciencias Físicas, que era muy cotizado en el sistema educativo francés por ser el máximo título educativo que se podía obtener en aquel país en esa época”, comenta.

A su regreso ingresó como investigador al IMP. Ya contratado por la institución estudió un posdoctorado en la Universidad de Pensilvania (Lehigh) de Estados Unidos. A su regreso a México siguió con sus actividades como investigador científico en el Instituto, que siempre le ha parecido atractivo porque “es el centro público de investigación número uno dentro del cual se pueden realizar actividades de investigación tanto básica como aplicada y tiene otro componente que lo hace muy original en el contexto mexicano y a nivel mundial, que es la conexión que tiene con la industria petrolera”. Es decir que el IMP ofrece la posibilidad de hacer buena ciencia básica con aplicaciones reales que generen avance tecnológico y un impacto económico.

Actualmente es Investigador Nacional nivel III del Sistema Nacional de Investigadores; desde hace 20 años imparte la asignatura de Ciencia e Ingeniería de Materiales en la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco, ha dirigido más de 50 tesis, con más de 40 de ellas a nivel de posgrado, y señala que a él le gusta tomar en cuenta la opinión de la gente.

“Lo primero que les pregunto a mis alumnos es qué es lo que más les gusta y a veces no saben exactamente y entonces les dejo de tarea que lo vayan definiendo y cuando lo expresan, entonces puedo diseñar un plan de trabajo para su tesis de acuerdo con los intereses de nuestros proyectos”. Ahí es donde uno no puede diseñar todo desde una posición de autoridad, llámese administrativa, científica o moral, sin la opinión de la gente, eso para mí es fundamental y puedo decir con gusto que 99 por ciento de mis estudiantes se gradúan y alcanzan sus metas, entonces hay algo que estoy haciendo bien en ese sentido”, considera.

Debido a su labor científica, el doctor Domínguez tiene poco tiempo libre que ocupa, entre otras actividades, a practicar la carrera no competitiva para mantener su salud y la pesca deportiva. “Actualmente corro cuatro o cinco kilómetros, dos o tres veces por semana, es una actividad física que mejora todo tu sistema físico, tienes más apetito, duermes bien y desde luego que mantienes la funcionalidad general de tu organismo.

Cuando tengo tiempo voy a pescar trucha y lobina en lagos cercanos a la Ciudad de México, tengo mis equipos de cañas y anzuelos, incluso aprendí con colegas del IMP, como el doctor José Antonio Muñoz, a fabricar las moscas artificiales para “la pesca a la línea”, esta es agradable y tranquila, además son lugares buenísimos desde el punto de vista del aire que respiras, del paisaje que observas, para mí siempre ha sido una experiencia muy agradable”.

Su esposa y él se reúnen periódicamente con sus hijos: “Vamos a comer juntos cuando se puede y siempre es una alegría verlos en las fiestas de cumpleaños, siempre las fomentamos y al final del año, que es cuando yo tengo mi período vacacional, normalmente hay alguno de nuestros hijos que viene con su familia y siempre es una alegría compartir con ellos”.

Refiere que su esposa es de origen francés, que la conoció cuando él estudiaba en Francia. “Una vez que terminé mis estudios regresé a México y en los siguientes meses ingresé al IMP, entonces la llamé, ella era profesora de tecnología en Francia y tenía un estatus bien establecido, por lo que inicialmente no quería venirse a México; sin embargo yo le plantee el reto de que viniera: si le gustaba el país aquí íbamos a estar, si no yo regresaría a Francia, ese fue el trato”.

El resultado fue que: “como dice la famosa frase de Julio César, ella vino vio y venció y se quedó en México, le gustó la gente, el clima, la alimentación. Al principio no hablaba español, pero ahora lo habla mejor que yo y conoce muy bien el país y la Ciudad de México, fue un éxito su adaptación”.

De esa época recuerda cuando su esposa iba a un mercadito en la colonia del Valle, que era donde vivían cuando ella acababa de llegar a México, “pedía perros, en vez de berros, la “p” y la “b” son muy similares en francés, entonces la gente se sorprendía mucho porque les pedía “un manojo de perros”, en vez de “berros”, y así hay detalles jocosos en la familia”.

El doctor Dominguez tiene una hija que estudió Biotecnología en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, se doctoró en su especialidad dentro del programa de doctorados del IMP en el periodo en que fue director del IMP el doctor Gustavo Chapela. Posteriormente hizo un posdoctorado en Francia y ahora es líder de proyectos de investigación en una institución de investigación tecnológica y científica en Europa.

“Desde hace cuatro años desarrolla proyectos de investigación, de orientación tecnológica, ha generado patentes, publicaciones, tiene proyectos importantes a su cargo y básicamente ha dominado el medio en poco tiempo, ha sido muy exitosa. Hace un mes más o menos el periódico La Jornada publicó una entrevista sobre ella, como una mexicana que ha tenido éxito en el extranjero. Ella ha sido más cercana a mi formación, se llama Xochitl Domínguez. También tengo un hijo que estudió Mecatrónica, su hermana gemela estudió Comercio Internacional en el TEC de Monterrey y la más chiquita estudió Psicología” en la UNAM, concluye.

 

1 Comment on "“El IMP es original por ser un centro público de investigación y por la conexión que tiene con la industria petrolera”: José Manuel Domínguez  "

  1. Del Doctor José Manuel Domínguez Esquivel tengo un muy buen recuerdo y agradecimiento: Resulta que para la Convención Nacional del IMIQ en 1997 en Coatzacoalcos Ver., yo tenía un tema para exponer (“Desarrollo de Actuadores de Válvulas Asistidos mediante Aleaciones con Memoria de Forma”). Pero los encargados de las dos mesas donde mi trabajo podía haberse presentado juzgaron el tema como ‘poco significativo’; muy posiblemente por ser un tema poco conocido en México en esos años… Sin embargo al exponerle al Doctor Domínguez el resumen y platicarle sobre las aleaciones con Memoria de Forma o “SMAs” (Shape Memory Alloys) a él sí le pareció un tema interesante y que el trabajo tenía el mérito requerido, al grado que le pidió a los 10 ponentes ya registrados en la mesa de Nuevos Materiales a su cargo, que recortaran 5 minutos cada uno para para contar con tiempo para incluir otra ponencia y así darme la oportunidad de exponer. La asistencia a la ponencia fue abundante y la sesión de preguntas se alargó incluso otros 10 minutos, lo cual me resultó muy satisfactorio. Ello me demostró la excelente clase de persona que es, y que un científico con un alto grado de conocimiento y preparación no tiene por qué perder la capacidad de escuchar y ayudar a la gente.
    Alfredo Márquez Claussen, Dir. de Servicios de Ingeniería, IMP.

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